Antes de concretar una exportación, es habitual que el comprador internacional solicite muestras del producto para evaluar su calidad, presentación y cumplimiento normativo.
El envío de muestras permite validar aspectos como:
- Que el producto corresponde a lo solicitado.
- Cumplimiento de normas de calidad y certificaciones sanitarias.
- Correcto etiquetado y embalaje.
1. Valor y formalización del envío
El envío de muestras se justifica cuando las mercancías:
- Tienen un valor de hasta USD 2.000 (o su equivalente en otra moneda).
- No requieren legalización aduanera ni intervención de un despachador de aduana.
Estas operaciones pueden realizarse por vía:
- Aérea.
- Marítima o terrestre.
- Empresas de courier internacional (servicio expreso).
2. Documentación requerida
Para respaldar el envío, se recomienda incluir:
- Factura proforma (con la leyenda “Sin valor comercial – Muestras”).
- Certificado de origen, si es solicitado por el comprador o el país de destino.
3. Envío por courier internacional
Los couriers o servicios exprés internacionales (como DHL, FedEx, UPS, entre otros) ofrecen una alternativa ágil y segura. En general, estos servicios:
- Admiten paquetes de hasta 30 kg por pieza (con un máximo total de 500 kg por guía).
- Ofrecen entrega puerta a puerta en zonas urbanas.
- Tienen plazos de entrega entre 2 y 6 días hábiles.
- Permiten trazabilidad del envío en línea.
- No contemplan devolución gratuita al país de origen (todo retorno implica costo adicional).
Los retornos pueden generar pagos de impuestos tanto en el país de destino como en Chile.
4. Recomendaciones de embalaje
Un embalaje adecuado es esencial para proteger el producto durante su transporte. Considera las siguientes recomendaciones:
- Protege tus envíos con el adecuado embalaje que lo asegure ante posibles deterioros ocasionados por condiciones normales de transporte y manipulación.
- Los objetos de vidrio u otros frágiles deberán embalarse en cartón corrugado resistente, relleno en su interior con material protector adecuado que aísle el contenido del envío.
- Debe impedirse cualquier roce o golpe de los objetos contenidos dentro de la caja, sea entre estos o contra las paredes de la caja.
- Los líquidos y materiales fácilmente licuables deberán colocarse en envases perfectamente herméticos.
- Cada envase deberá colocarse en una caja resistente, rellena de material protector en cantidad suficiente para absorber el líquido en caso de rotura del envase.
- La tapa de la caja se asegurará de modo que no pueda separarse fácilmente.
- Las materias grasas difícilmente licuables, tales como ungüento, jabón blando, resinas, etc., deberán colocarse en un primer embalaje (caja, saca de tela, material plástico, etc.).